
La fiabilidad clínica precisa depende de una alta reproducibilidad y un bajo coeficiente de variación para monitorizar cambios sutiles en la densidad mineral ósea.
Los tiempos de exploración rápidos, combinados con funciones de generación de informes automatizados, reducen la fatiga del paciente y maximizan el rendimiento diario en clínicas de alto volumen.
Los algoritmos avanzados para la evaluación pediátrica y el análisis de fracturas vertebrales amplían la utilidad clínica y el alcance diagnóstico del equipo.
Las tecnologías de dosis baja minimizan la exposición del paciente manteniendo la calidad de la imagen, garantizando el cumplimiento de las normativas de seguridad y los estándares de rendimiento clínico.
