
Esta métrica determina la capacidad del cojín para minimizar las fuerzas de cizallamiento y prevenir las úlceras por decúbito en pacientes de cuidados agudos a largo plazo.
Las costuras y superficies deben resistir la desinfección química agresiva, evitando al mismo tiempo la entrada de líquidos para cumplir con los estrictos protocolos de higiene hospitalaria.
La densidad del núcleo interno debe mantener la alineación anatómica durante procedimientos quirúrgicos complejos para garantizar la seguridad del paciente y la precisión clínica.
Los tejidos bielásticos y permeables al vapor reducen la acumulación de humedad y calor, factores críticos para mantener la salud del tejido cutáneo.
