
Debe garantizar la alineación anatómica para prevenir lesiones secundarias durante los movimientos terapéuticos repetitivos, optimizando al mismo tiempo los patrones de reclutamiento muscular.
Requiere un control preciso de las cargas concéntricas y excéntricas para adaptarse al progreso del paciente y a los protocolos específicos de rehabilitación clínica de forma segura.
Proporcionan datos de rendimiento en tiempo real a clínicos y pacientes, asegurando la calidad del movimiento y el seguimiento objetivo de los hitos de recuperación.
Cumplimiento de estrictos protocolos de higiene y normas de seguridad mecánica para un uso de alta frecuencia en entornos clínicos profesionales.
