
La precisión garantiza el cumplimiento de las normas ISO 15197, minimizando los errores de diagnóstico en cuidados agudos y mejorando los resultados de seguridad del paciente.
La transferencia fluida de datos a la Historia Clínica Electrónica (HCE) reduce los errores de registro manual, optimiza los flujos de trabajo clínicos y mejora la gestión de datos institucionales.
La obtención rápida de resultados y los requisitos mínimos de volumen de sangre aumentan el flujo de pacientes, al tiempo que mejoran la comodidad durante los ciclos frecuentes de pruebas en el punto de atención.
La rentabilidad a largo plazo depende del precio de las tiras y de su vida útil, lo que repercute en el coste total de propiedad en todas las redes sanitarias.
