
La alta densidad de píxeles y los sensores CMOS garantizan la precisión diagnóstica al visualizar detalles de la mucosa y patrones vasculares durante los procedimientos clínicos.
Los materiales duraderos deben resistir ciclos rigurosos de desinfección química o esterilización por vapor para prevenir la contaminación cruzada y garantizar la seguridad del paciente.
La flexibilidad óptima y la transmisión de torsión reducen la fatiga del facultativo y minimizan las molestias del paciente mientras se navega eficazmente por estructuras anatómicas complejas.
La integración fluida con los estándares DICOM y el software de gestión de vídeo optimizan los flujos de trabajo quirúrgicos y la documentación clínica para el intercambio de datos multidisciplinares en el hospital.
