La monitorización acústica vigila continuamente a los residentes sin interrumpir su sueño.
Lo que le deja libre para resolver problemas en lugar de buscarlos.
El dilema de la gestión de cuidados
El mundo de la asistencia ha experimentado grandes cambios en los últimos años, y se prevé que continúe así en el futuro inmediato. Los residentes y sus seres queridos esperan y exigen más de los servicios. Las normas de calidad son cada vez más estrictas. Aumenta la presión para aumentar la eficiencia y reducir los costes. Crece la necesidad de que los sistemas de apoyo se adapten a las necesidades y situaciones individuales. Lograr el equilibrio adecuado entre el respeto a la intimidad de los residentes y el cumplimiento de las responsabilidades de los cuidadores es cada día más difícil.
En CLB somos conscientes de los retos a los que se enfrentan las organizaciones asistenciales. Por ello, nuestro trabajo se centra en paliarlos, desarrollando día a día soluciones más inteligentes, más flexibles y que tengan en cuenta el futuro. Soluciones que giran en torno a los residentes y permiten a los cuidadores mejorar tangiblemente los servicios. Todo ello desarrollado en estrecha colaboración con nuestros clientes, con un único objetivo en mente: ofrecer una atención excepcional a quienes la necesitan.
Solución: Monitorización acústica
La monitorización acústica vigila continuamente a los residentes sin interrumpir su sueño.
Le deja libre para resolver problemas en lugar de buscarlos.
Situación típica del usuario
El personal local activa la monitorización acústica al incorporarse al turno de noche y la desactiva por la mañana. La vigilancia puede activarse por planta o individualmente por residente. Las llamadas de alerta pueden gestionarse a través de una estación central por sala o en varias salas o centros.
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