Los electrodos de ECG desechables se utilizan ampliamente en hospitales para la adquisición precisa de señales de ECG, lo que ayuda a los médicos a diagnosticar afecciones cardíacas. Sin embargo, las reacciones alérgicas causadas por los materiales de los electrodos, el gel conductor o el contacto prolongado con la piel siguen siendo una preocupación clínica.
El uso prolongado de electrodos puede provocar la acumulación de sudor y sebo debido a la baja transpirabilidad y retención de humedad del adhesivo sensible a la presión y el respaldo, lo que puede provocar irritación y alteración de la barrera protectora de la piel.
El roce de las pinzas y broches de las derivaciones del ECG con la ropa puede causar pliegues en la piel en los bordes de los electrodos. Estos pliegues repetidos alteran la capa protectora externa de la piel (estrato córneo), lo que permite que el sudor, las sustancias químicas y las bacterias la irriten. Como resultado, a menudo se producen irritaciones y daños en la piel alrededor de los bordes de los electrodos.
Riesgos potenciales del uso prolongadoIrritación de la piel, como enrojecimiento, picazón o malestar.La acumulación de sudor y grasa puede obstruir las glándulas sudoríparas y causar erupciones o ampollas.
El diseño del terminal excéntrico reduce la tensión inducida por el cable y minimiza la fricción relacionada con la prenda en el sitio del electrodo, lo que ayuda a prevenir el pliegue de la piel y a proteger la barrera epidérmica.