Scooter para movilidad reducida eléctrico Spirite-L2
con 4 ruedasbiplaza

Scooter para movilidad reducida eléctrico - Spirite-L2 - Vigrous - con 4 ruedas / biplaza
Scooter para movilidad reducida eléctrico - Spirite-L2 - Vigrous - con 4 ruedas / biplaza
Scooter para movilidad reducida eléctrico - Spirite-L2 - Vigrous - con 4 ruedas / biplaza - imagen - 2
Scooter para movilidad reducida eléctrico - Spirite-L2 - Vigrous - con 4 ruedas / biplaza - imagen - 3
Scooter para movilidad reducida eléctrico - Spirite-L2 - Vigrous - con 4 ruedas / biplaza - imagen - 4
Scooter para movilidad reducida eléctrico - Spirite-L2 - Vigrous - con 4 ruedas / biplaza - imagen - 5
Scooter para movilidad reducida eléctrico - Spirite-L2 - Vigrous - con 4 ruedas / biplaza - imagen - 6
Añadir a mis favoritos
Añadir al comparador

Características

Propulsión
eléctrico
Número de ruedas
con 4 ruedas
Número de plazas
biplaza

Descripción

Potencia del motor: 500W Batería (Plomo-ácido): 48V 20Ah Velocidad Max: 20 km/h Autonomía: 30-40 km Tiempo de carga: 8-10 horas Freno Freno electromagnético Neumáticos: F: 4.10/3.5-4; R: 3.00-8 Carga máx: 75 kg Dimensiones (L×A×H): 1460 × 630 × 1350 mm Peso neto (sin batería) 84 kg Ángulo de ascenso: ≤15° Iluminación: LED Cuadro de mandos: LCD Parámetros Asiento de doble fila - Espacioso y cómodo para dos pilotos Curva de aprendizaje rápida - Fácil de manejar con una sola mano en sólo 10 segundos Freno electromagnético - Se detiene instantáneamente al soltar la palanca Certificado CE - Cumple las normas de seguridad europeas Asiento ajustable - Respaldo, reposabrazos y posición hacia delante y hacia atrás personalizables Spirite-L2 es un scooter eléctrico de 4 ruedas diseñado para personas mayores y personas con movilidad reducida. Su espacioso diseño de doble asiento permite cómodos paseos con miembros de la familia o cuidadores. Con controles intuitivos y frenado electromagnético, Spirite-L2 ofrece una experiencia de conducción segura y fácil de usar para el uso diario.

---

VÍDEO

* Los precios no incluyen impuestos, gastos de entrega ni derechos de exportación. Tampoco incluyen gastos de instalación o de puesta en marcha. Los precios se dan a título indicativo y pueden cambiar en función del país, del coste de las materias primas y de los tipos de cambio.