La rinoscopia puede resultar apropiada en el caso de perros y gatos con sintomatología diversa, por ejemplo rinorrea, estornudos crónicos, hemorragias nasales, sospechas de cuerpos extraños y alteraciones visibles por vía radiológica. En estos casos se pueden emplear tanto los endoscopios flexibles como rígidos.
Para la rinoscopia rostral se suele utilizar la óptica de 2,7 mm de aplicación universal y la óptica de 1,9 mm. La posrinoscopia se puede realizar con ayuda de un fibroscopio o también con ópticas retrógradas (120°) rígidas. En este caso, el endoscopio se introduce oralmente en la cavidad nasofaringea.
Para extraer biopsias y eliminar cuerpos extraños ponemos a su disposición vainas con canal de trabajo e instrumentos flexibles adecuados. Además, todas las vainas están equipadas con conexiones para irrigación.
Encontrará una lista de todos los instrumentos en el apartado "Óptica de aplicación universal".