La terapia de ondas de choque de baja energía con GentlePro consigue un éxito duradero en el tratamiento de la disfunción eréctil tras solo 6 a 8 aplicaciones. Numerosos estudios clínicos confirman la eficacia del tratamiento no invasivo e indoloro:
Aumenta significativamente el riego sanguíneo del cuerpo cavernoso y estimula la neoformación de vasos sanguíneos. En muchos pacientes, se recupera el rendimiento sexual y también es posible volver a mantener relaciones sexuales espontáneas.
En el tratamiento de la induración plástica del pene (IPP o enfermedad de De la Peyronie), las ondas de choque radiales reducen el tamaño de la placa de ateroma, la deformación del pene y las molestias asociadas. Se observan efectos potenciadores al combinar las ondas de choque radiales con otros tratamientos de la disfunción eréctil, p. ej., bombas de vacío, inhibidores de la PDE-5 o plasma rico en plaquetas (PRP).
Tratamiento breve – efecto prolongado
En el tratamiento con GentlePro se aplican ondas de choque radiales en el cuerpo del pene y en la zona genital. A través del cabezal aplicador de 15 mm de diámetro se suministra de manera selectiva energía a la zona de tratamiento. La estimulación natural del tejido eréctil dilata los vasos existentes, se forman nuevos vasos sanguíneos y la irrigación sanguínea aumenta significativamente.
Muchos pacientes ya experimentan una erección más larga o fuerte incluso después de la primera aplicación. Por regla general, basta con 5 a 8 tratamientos de hasta 25 minutos de duración para lograr una mejora duradera de la potencia sexual.