El laboratorio dental es un universo repleto de precisión, pasión por los detalles y destreza artesanal. En el centro de este universo se halla en muchos casos la cerámica (integral). El arte de dominar este fino material es el núcleo del trabajo protésico. Tanto después del prensado, el fresado o tallado CAD/CAM o el recubrimiento: es el tratamiento de la superficie el que concede el aspecto natural exclusivo a la restauración.
La clave reside en aportar una morfología natural, una combinación de microrelieve y macroestructuras. Las cerámicas son sensibles y deben mecanizarse con sumo cuidado utilizando las herramientas correctas. Óxido de circonio monolítico, coronas de disilicato de litio prensado, carillas de cerámica de vidrio o feldespática, coronas de cerámica híbrida o puentes anteriores con recubrimiento: Komet ofrece la solución correcta para cualquier aplicación.
Los fresones cerámicos de Komet se distinguen por su blanco brillante. El fresón cerámico K261GSQ es ideal para el mecanizado del óxido de circonio presinterizado. El fresón se desliza de forma suave y sin vibraciones por el material sensible y, por ejemplo, permite la remoción más sencilla de objetos de la pieza bruta circular tras el fresado.
Para el mecanizado del óxido de circonio antes del sinterizado, ofrecemos un pulidor especial. Gracias la parte activa dual y a la geometría especial, permite un mecanizado eficiente y respetuoso de la frágil pieza presinterizada.