Acabado perfecto: Soluciones de pulido eficientes y respetuosas para unas restauraciones cerámicas excelentes
El pulido exacto de la superficie cerámica desempeña un papel decisivo. Por ejemplo: las restauraciones monolíticas (altamente resistentes). Se ha demostrado que no es la dureza de la cerámica la que determina el comportamiento de abrasión en el antagonista, sino la rugosidad de la superficie. En otras palabras: cuanto más lisa sea la superficie, menor será la abrasión.
El protocolo de pulido de dos etapas de Komet responde a este requisito y además aporta rentabilidad. Los pulidores diamantados con parte activa dual para el prepulido y gris para el pulido de brillo intenso permiten una labor de pulido eficiente gracias a su textura suave.
Además, el protocolo de pulido de tres etapas permite obtener una superficie tupida y de brillo intenso de la superficie. La gama de productos se completa con las espirales de pulido. Son flexibles y se adaptan a prácticamente cualquier superficie anatómica. Su estructura de láminas permite el pulido rápido de brillo intenso de las zonas oclusales y proximales, así como de las zonas sensibles de los márgenes.
Por último, para el pulido final existe una amplia gama de cepillos y discos de algodón, que permiten un pulido exhaustivo y a la vez suave para el acabado deseado.