Cuando una empresa farmacéutica amplía su cartera de productos, sus máquinas deben adaptarse a ese crecimiento ocupando el menor espacio adicional posible. En estos casos, un equipo flexible que combine múltiples funciones es la solución ideal. Esto es precisamente lo que tenía en mente un cliente coreano de Syntegon al buscar una nueva máquina de inspección. A pesar de la fuerte competencia, el cliente se decantó por la AIM 3000 de Syntegon, la primera de su clase en conquistar el influyente mercado farmacéutico coreano.
La AIM 3000 de Syntegon ha demostrado su eficacia en numerosas instalaciones de fabricación farmacéutica desde su lanzamiento. Próximamente, realizará su primer viaje a Corea, donde un cliente de larga duración de Syntegon ha ampliado su cartera para incluir nuevos productos acuosos. La nueva solución de inspección debía cumplir varios requisitos a la vez: inspeccionar tanto viales como ampollas en una sola máquina compacta y realizar la detección de fugas, además de la inspección visual.
Éxito a nivel profesional y personal
La AIM 3000 se impuso en la carrera principalmente gracias a su combinación única de numerosas funciones en una sola máquina. Las cámaras CMOS de alta resolución con interfaces de alta velocidad llevan a cabo la inspección visual de partículas y el aspecto estético, mientras que el módulo de detección de fugas detecta grietas mediante alta tensión. La estación de preinspección garantiza que los envases con daños graves sean expulsados antes de que entren en el carrusel de inspección. La reinspección integrada, a su vez, reduce el esfuerzo manual necesario en caso de parada de la máquina y garantiza un alto nivel de facilidad de uso para el operador. Todos los pasos del proceso se controlan a través de una interfaz hombre-máquina (HMI) común.
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