En Japón, algunos fabricantes farmacéuticos van más allá de los requisitos legales para garantizar la seguridad de sus productos farmacéuticos, y confían en la máquina automática de detección de fugas KHS de Syntegon. Al pasar de las pruebas manuales a las automatizadas de integridad del cierre de envases (CCIT), pueden aumentar su producción de forma significativa.
Los defectos de integridad del cierre del envase (CCI) son invisibles a simple vista, pero pueden resultar peligrosos para los pacientes si no se detectan. Las fugas en envases que, por lo demás, son estériles pueden provocar una alteración del principio activo farmacéutico (API) y tener un impacto significativo en la eficacia y la vida útil del medicamento. En este contexto, uno de nuestros clientes japoneses decidió implementar una etapa adicional de pruebas de CCI, más allá de los requisitos legales japoneses, para garantizar una seguridad óptima del producto y de los pacientes.
En función del tiempo de inspección predefinido, el KHS 1100 de Syntegon, líder en su clase, permite alcanzar un rendimiento de hasta 25 800 viales por hora, manteniendo al mismo tiempo una fiabilidad del 100 %. El sistema patentado de análisis del espacio de cabeza (HSA) basado en láser es sensible a fugas de cualquier tamaño y detecta de forma fiable tanto las fugas temporales como las permanentes en los viales. Los sensores utilizados para medir las condiciones físicas en el espacio de cabeza de los viales se recalibran continuamente durante la producción sin necesidad de intervención por parte del operador.
Pruebas exhaustivas con placebos
Antes de instalar la máquina en Japón, los expertos de Syntegon llevaron a cabo pruebas exhaustivas con productos placebo líquidos en sus laboratorios de ensayo de Crailsheim (Alemania) para determinar los parámetros de proceso ideales.
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